Oración para que se manifieste el Espíritu Santo

En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo, las 3 divinas personas son las que más paz le dan a nuestra alma cuando necesitamos su presencia.

Cuando queramos que el Espíritu Santo se manifiesta frente a nosotros y ante nuestro problema, debemos hacer esta oraciones.

Petición al espíritu santo para que se manifieste

Espíritu Santo te pido con todas las fuerzas de mi corazón y de mi espíritu te manifiestes en mi vida. Para que pueda ser un ejemplo vivo de tu accionar en mí.

¡Oh! Espíritu Santo ven a morar dentro de mí, haz de mi cuerpo tu morada sagrada. Para que tu aliento me permita caminar seguro y ser multiplicador de tu obra.

No me aparte de tu divina presencia y ampárame en cada momento.
Transfórmame ¡Oh! espíritu Santo para que dé testimonios de fe y de amor a ti.
Te pido me llenes de ti completamente desde el amanecer hasta el anochecer.
También, pido amorosamente que llenes de tu presencia, el corazón y el alma de mis seres queridos. Para que no se pierdan por caminos llenos de cizañas.
Con todas mis ansias, espero que mores en mí, hasta la hora de mi muerte.

Magnifico Espíritu Santo de Dios, te pido fervientemente te manifieste en mi aquí y ahora.
No te apartes de este cuerpo y espíritu, que ansía ser saciado de tu maravillosa presencia.

Quiero sentirte ¡Oh! Espíritu Santo hasta en mi respirar.
Provéeme de esa energía transformadora para que yo sea tu instrumento.

Espíritu Santo manifiéstate en cada situación de cada persona y de cada experiencia en este plano. Para que pueda enriquecerme de tus bondades y los maravillosos dones que ofreces a los creyentes.
Para la gloria de Dios, reconstrúyeme y transfórmame en el hijo que el Padre Todopoderoso quiere de mí.
Te doy gracia porque siento tu presencia en mí y porque has comenzado a manifestarte en cada situación que viene a mi vida.
Se mi refugio y mi amparo para que pueda terminar mis días en esta vida junto a ti. Se mi compañero de viaje al partir de este mundo.

Amén.

Dios se manifiesta en la oración del Espíritu Santo

Para que el Espíritu divino de Dios se manifieste y nos haga merecedores de todas sus bondades debemos tenerle presente cada día de nuestras vidas. Realmente, llamarlo a nuestra presencia no es difícil si realizamos con fervor la oración para que se manifieste el Espíritu Santo.

La biblia muestra en Efesios que para el Espíritu Santo son importante algunas características en el hombre. Es decir, debe tener ciertas aptitudes para que pueda manifestarse. Sin embargo, no quiere decir que no seamos digno de moldearnos y encaminarnos en las cualidades que espera el Espíritu Santo de nosotros.

Dios quiere que seamos llenados con el Espíritu Santo. Y que mejor forma de hacerlo, que rezando la oración para que se manifieste el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad y una vez que se manifieste nos acompañará hasta la muerte.

El Espíritu Santo mora en mí

Cuando continuamente invocamos la manifestación del Espíritu Santo, comienza a morar en nosotros. Es decir, en términos literales se muda a nuestro interior y desde allí empieza a obrar su misericordia.

Comienza una transformación en nuestras actitudes y en el ser. Espiritualmente hablando lo que Dios quiere de nosotros empieza a ser una realidad.

La presencia del Espíritu Santo en la vida de las personas se hace evidente. Dejamos de ser los pecadores que fuimos, para encaminar nuestras obras según la voluntad de Dios. Desaparecen por supuesto los miedos y apegos, así como todo aquello que no es agradable para la divinidad.

Dado a la satisfacción que produce el Espíritu Santo en nosotros, queremos que todos se llenen de él. Brillen con esa luz que transmuta la espiritualidad y nos hace mansos y castos. El Espíritu Santo con su oración se manifiesta en nosotros para que se cumpla la palabra de Dios.

Plegaria para que para invocar al Espíritu Santo

Oh, Espíritu Santo.

Dulce habitante del alma, bondadoso y amoroso eres,
escucha mis plegarias y ruegos,
estoy en un momento de desesperación en el que no sé
a quién a acudir, y a mi mente solo llega tu sagrado nombre,
porque tú eres el único que puede ayudarme,
que puede sacar de esta situación tan apretada,
una situación que lleva tiempo mortificándome
y no encuentro la salida por mí mismo,
por ello, vengo a pedir tu ayuda celestial
para que tu presencia me ilumine y me guíe,
me muestre qué es lo que debo hacer,
cómo debo hacer las cosas, y hacia donde tengo que ir,
cómo actuar, cómo pensar, cómo sentir,
cada acción que realice quiero que sea meditada por ti,
y aclamo tu presencia, que te muestres ante mí espiritualmente,
permíteme sentirte para saber que me estás oyendo.

Tú, que eres poseedor de los 7 dones sagrados de Dios,
concédeme uno de ellos, que será el que me lleve a la felicidad,
en mi vida hay un hueco por llenar y solo será llenado
con los dones que tu posees, permíteme tener
(nombra el don que crees que te hace falta en tu vida),
para seguir mi camino, para saber qué decisión tomar,
sólo eso necesito y con ello será más que suficiente.

Bríndame un poco de tu don divino,
para poder hacer frente a las situaciones que me tienen
entre la espada y la pared, que no me dejan dormir,
que me persigue día a día y no aclara mis dudas.

Oh, Espíritu Santo de Dios,
muéstrate ante mí, tu fiel servidor,
para ver tu belleza y como de ti exhalas amor y bondad,
yo, que soy devoto y pongo mucha fe en tu nombre,
pido clamor por mi humilde petición.

Tú, que eres un Espíritu sanador,
que ayudas a todos quienes los necesitan,
y que siempre que te he pedido por alguna necesidad,
me has oído y has enviado una señal que me muestra
hacia donde ir y qué es lo que debo hacer.

Eres un ser lleno de sabiduría,
lleno de conocimientos y que entiendes a la perfección
los planes de Dios y mi destino en el futuro,
pido que ante mí te muestres para poder entenderte,
para poder adorarte y poder admirarte.

Permíteme sentir como me lleno de amor por dentro,
como mi corazón y mi espíritu se regocijan de amor,
como me ayudas a ser mejor cada día,
a ser una mejor persona, a poder ayudar al necesitado.
Nunca he sido alguien que quiera hacer daño a los demás,
nunca quise lastimar a quienes he lastimado,
les he pedido perdón, me he disculpado caballerosamente
y hoy vengo a pedir tu perdón, no quiero que
una acción así se repita nunca más,
permíteme ver más allá de la ira y el enojo
buscar otras perspectivas y ver distintos ángulos
de la situación en la que me encuentre, 
para así, con sabiduría y entendimiento,
poder demostrar que soy capaz de resolver cualquier problema.

El día de hoy te quiero más que ayer y menos que mañana,
porque me has demostrado que siempre me escuchas,
que no temes a mostrarte frente a ninguno de tus servidores,
que me has permitido sentirte y hasta casi tocarte,
te he sentido espiritualmente, casi física,
me siento lleno, y por ello, te agradezco todo lo que me das.

Amén.

Antes de orar siempre debes invocar.

Para poder orar a cualquier Santo, a Dios, a los ángeles o a la Virgen, debes invocarlos pronunciando su nombre y exclamando su presencia, para poder así sentirlos y saber que estás siendo escuchado, no necesariamente debes verlos literal, solo debes tener fe y sentir como ellos te están apoyando y están a tu lado, como nunca te defraudan ni te dejan solo.

Por ello, antes de cada oración y cada plegaria, debes invocarlos, saber que está allí para ti el Espíritu Santo, que está atento a cada palabra que dices y cada petición que haces, él es un Espíritu lleno de amor y lo sentirás dentro de tu alma siempre reposando y escuchando como le eres fiel y devoto.


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