Oración al Espíritu Santo pidiendo sabiduría

 

Oh, grandísimo y hermoso Espíritu Santo,

tú, que con tus dones y gracia puedes bendecir,

que con tu esplendida forma puedes proteger

y con tu gran brillo puedes iluminar,

hoy me acerco hacia ti a charlar y que me puedas conocer mejor,

afirmo que mi oración, mi plegaria está hecha

con la inspiración y admiración en base a tu palabra,

a tu corazón, tus sentimientos, tu forma de ser,

tu espíritu bendito, que me permite conocerte más,

afirmo que mi plegaria se unirá con tu majestuoso poder

para llegar a ti y estar cerca de su excelencia.

Te doy gracias, Espíritu Santo, 

por permitirme ser escuchado, por darme la oportunidad

y por no ignorarme, nunca me has fallado,

conozco tu bondad y sé que tu misericordia es infinita,

que extiendes tu mano al necesitado,

que nunca desamparas y nos observas con delicadeza.

Hoy, vengo a implorar que en mí sean sembrados,

los dotes de sabiduría, para que la ignorancia

sea desterrada totalmente de mi ser,

el entendimiento, para que las dudas

sean respondidas con suficiente rapidez,

y conocimiento, para impartirlos

y enseñarlos con todo aquel que lo requiera.

Para cumplir mis propósitos, mi camino en esta Tierra,

mi misión divina, mi objetivo en la vida,

necesito tener la suficiente sabiduría, 

para no caerme en el camino, no caer en delirios ni maldades,

no ser tentado por el mal y no salirme de tu camino.

Majestuoso Espíritu Santo,

mi único gran deseo es ser semejante a tu figura,

fuimos creados en base al Dios celestial,

para que nos viéramos como él creía que debíamos ser,

y nos hizo lo más parecido que pudiéramos a él,

por ello, yo vengo hacia ti a implorarte la esencia más pura

de los seres divinos, aquello que les permite ser calmados,

certeros y concisos con lo que deciden y actúan,

una esencia tan inocente y tan buena,

yo la pido, la imploro, me arrodillo ante ti,

para conseguirla, que mi espíritu esté regocijado

de sabiduría, para que no dañe mi naturaleza dócil y amable,

para que el conocimiento no genere ego en mí

y sé que con tu ayuda seré una buena persona que sabrá llevarlo.

No permitas que caiga en malas manos, 

que sea ultrajado por una persona con dobles intenciones,

yo soy una persona que intenta ser de corazón puro,

que intenta no pecar, sigo los caminos de Dios y sus siervos.

Aleja todo aquello que me hace mal de mí, 

aquellos que solo buscan dañar mi ser,

que no tienen buenas intenciones,

que solo vienen con un propósito;

dañar, maltratar y envidiar,

yo no soy como ellos, por eso no deseo que se me acerquen,

no deseo tener personas así a mi alrededor,

llenos de ignorancia, de lujuria, de miedos.

La ignorancia es de los peores pecados en la sociedad,

ser una persona ignorante nos puede traer graves consecuencias,

no sabremos medir lo que nuestras acciones conllevan detrás,

el coletazo que viene luego de un subidón, golpe bajo.

Por ello, imploro con mi ser, que sea llenado de sabiduría,

para ver con claridad los designios de la vida, 

y entender situaciones que antes no podía,

en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

¿Qué es la sabiduría y por qué es tan buena?

La sabiduría proviene de las palabras «saber cómo» y está enlazada con el entendimiento, ya que van de la mano a la hora de aplicarlos. Basada en el conocimiento, por lo que, estos tres son la base fundamental para la comprensión.

La sabiduría nos permite ver claramente las diferencias entre el bien y el mal, el entendimiento nos hace ver perspectivas y respuestas a el por qué de ello. Siendo el Espíritu Santo la base de la sabiduría, es nuestra forma de llegar a la base del conocimiento de Dios. Así que, la oración al Espíritu Santo para pedir sabiduría es tan buena por muchos motivos que, con suficiente entendimiento lo entenderás.