Oración al Espíritu Santo para niños

Espíritu Santo,

mi guía y mi fiel servidor, que siempre me oye y ayuda,

en tus manos dejo mi corazón, y te pido que entres en él,

que esté lleno de vigor, ganas de vivir y energía,

mucho amor y bondad, para ser un jovencito de bien

y llenes mi vida de milagros y bendiciones.

Espíritu de Dios,

que nunca me defraudas y siempre oyes mis gritos de auxilio,

soy un pequeño que solo quiere vivir como Jesús nos ha enseñado,

te pido que me llenes de valentía para hacerlo,

quiero ser un niño que de mucho amor, y siempre amar a Dios

primeramente y por delante de todas las cosas.

Ayúdame a ser un buen hijo, 

ser obediente, seguir todas las indicaciones que mis padres me den,

sé que a veces soy un poco rebelde,

pero es mi espíritu joven que me pide que libere energía

tú, que eres el Santo Espíritu, contrólalo,

para no llevarle la contraria a mis padres,

y formarme como ellos quieren que sea,

acatar todo lo que me digan y escuchar sus consejos,

para vivir una vida larga y plena en el futuro.

Te pido tu ayuda para que me salves de mis actitudes grotescas,

cuando me comporto de una manera salvaje,

que llego a ofender a personas, hiero a los demás

con mis palabras, soy joven y aún no sé medir las consecuencias,

sé que tú me enseñarás cómo debo comportarme.

Aleja de mí todas esas personas que quieren alejarme de ti,

que solo buscan distanciarme de Dios,

por mi corta edad puedo decir que creo y amo al Señor y a ti,

por ello no quiero escuchar nada de lo contrario,

mis amigos devotos a tu fe me cuentan que eres maravilloso,

y yo soy testigo de lo bondadoso que eres,

por ello siempre confío en ti, mi Santo Espíritu de Dios.

Te pido para ser un buen hermano,

sé que a veces los hermanos podemos ser rudos entre nosotros,

podemos comportarnos groseramente y pelear fuertemente,

no quiero que eso más suceda, sé que siempre estaré con ellos,

y que serán en quien pueda confiar en un futuro,

son los amigos más cercanos que me has dado,

de quienes no debo dudar nunca, porque ellos me verán crecer

y yo los veré a ellos, convivimos en la misma casa

y nos cuidamos mutuamente, no me alejes nunca de ellos.

Quiero ser un mejor amigo, Espíritu Santo,

que mis compañeros cuando me pidan mi ayuda poder brindarla,

cuando necesiten de mí escucharlos,

y cuando quieran que les muestre tu camino te nombraré

y escucharán todas las cosas buenas que en mi vida has puesto,

para que así se sientan inspirados y admirados de ti.

Protégeme en todo momento, mi Espíritu Santo,

en la calle hay mucho peligro,

soy pequeño e indefenso y no quiero salir herido,

contigo a mi lado que nunca me abandonas, me siento fortalecido,

siento que puedo llegar a cualquier lado confiado y seguro,

siempre está atento de mí y de mis pasos.

Espíritu Santo,

tú que tan bueno y sabio eres,

enséñame a distinguir entre lo bueno y lo malo, 

entre el mal y el bien,

las cosas que ne mi vida son provechosas

y las que pueden dañarme, para así alejarme.

En tu nombre pido todo esto,

que son cosas espirituales, peticiones celestiales,

que a tu nombre alzo y con devoción digo.

Amén.

La oración al Espíritu Santo para niños es la mejor forma de enseñar a los pequeños.

Una de las maneras más factibles de enseñar a los pequeños de la casa a convivir con Dios y el Espíritu Santo es enseñándoles a orar en su nombre y pedir con mucha fe cada cosa que deseen, así se sentirán escuchados por Dios y podrán acercarse más a él.

Desde pequeño se les inculca el valor y la importancia de la religión y de tener a Dios en nuestro corazón para que sean buenas personas en un futuro y sepan escoger bien su camino en la vida, nunca decaigan en malos pasos y escoger malas amistades que le enseñen los pecados de la vida. Por ello, a nuestros niños desde pequeños enseñémosle a pedir al Espíritu Santo en cualquier lugar que estén, para que nunca se sientan desprotegidos y solos.