El Espíritu Santo en la Biblia

Siempre se ha valorado la importancia del Espíritu Santo dentro de las creencias religiosas de todo cristiano católico. Muchos han profundizado en el tema, pero muy pocos han podido sintetizar cuándo aparece el Espíritu Santo en la Biblia.

Hoy hemos querido presentarle un breve estudio de lo que ha sido el Espíritu Santo en la Biblia. Considerando cómo se describe en cada una de sus apariciones dentro de la vida de nuestro señor Jesucristo.

Hablar del Espíritu Santo es también referirse al Padre y al Hijo. Pues recordemos, que los tres son una sola persona y que de ellas proviene todo el poder y la gracia que conocemos. Uno no es sin el otro, por tanto, no se les puede dividir ni separar.

Autoridad fundadora y energía insustituible

En el libro del Génesis se presenta al Espíritu Santo como la fuerza sanadora sobre la tierra. Fue movido por la mano de Dios, que vino a reparar todo lo que estaba en caos. Se le describe como una brisa que moraba sobre las aguas moviéndose suavemente.

En el libro de la Creación de Adán, se identifica al Espíritu Santo como un soplo de vida. De igual manera, lo nombran en el libro de Job, cuando lo describen empleando la misma sinapsis. Por ello, en el credo Niceno lo designan como Señor y dador de vida.

Para los intérpretes cristianos, el Espíritu Santo es el dedo de Dios. Así se describe en el libro del Éxodo. A la luz de la tercera plaga de Egipto, el dedo de Dios actúa cuando Moisés golpea con su báculo el piso. Convirtiendo todo en insectos.

Sin embargo, todos estos libros expresan que el Espíritu Santo en una fuerza que limpia y santifica.

Espíritu Santo director de los Monarcas

Según las escrituras, el Espíritu Santo fue el conductor del pueblo Judío. Además, de ser quien escogió e iluminó a sus dirigentes. En los libros de Samuel se nos presenta al Espíritu como el único capaz de retirar su gracia de los regentes del pueblo por ordenanza de Dios.

Los mismos les temían, por ser un Espíritu de justicia y solo a aquellos que merecían la gracia de Dios eran los elegidos. Por su parte, estos debían mantener una conducta intachable, apegada a las leyes del Padre.

Espíritu de presagio

En la teología cristiana proveniente de Judea, se apoya la idea de que el Espíritu Santo es quien impulsa los actos que dieron paso a la conformación de los profetas bíblicos.

Entre los cuales destacan Isaías y Jeremías, conocidos como los profetas mayores. Por su parte, existieron los profetas menores destacando a Oseas, Joel y Amós. En síntesis, el Espíritu Santo se posó sobre aquellos que merecieron el privilegio de ser la voz de Dios en el mundo.

El Espíritu Santo en la biblia desde el nacimiento de Jesús

Lucas y Mateo fueron testigos de cómo se desarrolló la infancia de Jesús y así se describe en sus evangelios. Recogen en sus relatos, algunas de las participaciones del Espíritu Santo en esta etapa de la vida de nuestro Señor.

Una de las más importantes catalogada como la representación suprema del poder de la mano de Dios es el momento en el que María concibe en su vientre a Jesús. Así mismo, se refiere a otra natividad sorprendente, como la de Juan el Bautista.

Jordán Bautismal

Los cuatro evangelios de la Biblia, hablan de este hecho que da inicio a la vida pública del Jesús. Dicho instante, se desarrolla cuando Juan el Bautista vertía agua del rio Jordán sobre los creyentes convirtiéndolos en verdaderos seguidores de Dios.

Al ver aquello, Jesús se acercó y sin vacilar pidió a Juan que le bautizara y este, sin protestar accedió de inmediato. En le justo momento de verter el agua sobre su cabeza, el Espíritu Santo descendió de los cielos en forma de paloma y se posó en su hombro.

Luego de este hecho, el Espíritu Santo pasa a ser la inspiración de todas las actitudes y verbos de Jesucristo.


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