El Espíritu Santo en el Nuevo Testamento

Hoy por hoy, el Espíritu Santo en el Nuevo Testamento cuenta con unas 271 menciones. Convirtiéndolo en una de las divinidades de las sagradas escrituras, que tienen alusión directa y especial.

Apartando los libros de Filemón y los libros dos y tres de Juan, el Espíritu Santo en el Nuevo Testamento es mencionado a lo largo de toda la obra literaria. Cabe destacar, que solo el libro de los Hechos hace mención del Espíritu en cincuenta y siete pasajes.

Es esta oportunidad, hemos querido traer estos pasajes en los que se exalta la grandeza con la que es mencionado el Espíritu Santo. No olvides compartir esta información, pues quizás pocos conocen este peculiar hecho, que además es importante para todo cristiano.

Revelación del Espíritu Santo

Este pasaje nos explica cómo el Espíritu Santo se diferencia del Padre y el Hijo, mostrándolo como una persona distinta. Lo cual queda revelado en los escritos de San Juan, San Pablo y San Lucas.

Es sus testimonios, hacen hincapié en el talante moral del Espíritu. Sin embargo, no apunta a que este sea más Santo que el Padre o el Hijo. Dicha supremacía, tiene sus bases en su personalidad característica.

Es el hacedor de la Santidad y por ello, destaca de cualquier otro espíritu que pueda existir en el universo.

El espíritu santo en el nuevo testamento

Jesús pleno en el Espíritu Santo

San Lucas nos indica en su evangelio cómo y cuándo el Espíritu Santo actúo sobre Isabel, Zacarías y Juan. Pero muy significativamente sobre la Virgen María que le posee absolutamente para poder concebir al Salvador. Hecho que queda sellado en el momento de su bautismo.

Por otra parte, San Lucas refiere que todas las acciones consecuentes al bautismo de Jesús, son producto de la acción del Espíritu Santo. Quien se posó sobre su hombro en la forma de una paloma.

En este sentido, el libro de los Hechos alude que el Espíritu bajó desde los cielos a los Apóstoles de Jesús como él les prometió el día de Pentecostés.

Además, de que bajo el dominio de su poder, hablaron en otras lenguas. Convirtiendo a los doce, según palabras de San Lucas, en los voceros del pueblo de Dios.

Espíritu Escatológico

En el libro de San Pablo, se pone en la palestra la magnitud restauradora de la actuación del Espíritu Santo. Que se deja ver como el agua de vida nueva y eterna, trasladada a la iglesia por Jesús.

La primera Carta a los Corintios enfatiza como Cristo se transforma en Espíritu que da vida para dar vida eterna a los creyentes. Liberándolos de la esclavitud por obra del amor del Espíritu del Hijo que reposa en sus corazones.

Este hecho, nos exhorta a actuar como lo hace es Espíritu Santo y guiado desde lo alto por las leyes de Dios. En palabras de San Pablo, esta nueva vida nos lleva a poseer como única prenda al Espíritu.

El Espíritu de la Verdad

Para San Juan el espíritu es el Paráclito. Es anunciado por nuestro Señor Jesús en el momento de ascensión al cielo, una vez concluida su misión en la tierra. Lo presenta a sus discípulos como un dos que vendrá a ellos. Que deberán esperar hasta que así él lo disponga.

Recibido el Espíritu, el grupo de los doce fueron por el mundo proclamando el evangelio de Dios. Es decir, evangelio del amor y la verdad guiados siempre por el Espíritu Santo. Que además, es el abogado y defensor de los justos.

Su justicia viene dada por la mano del Padre y la ha hecho tangible a través de su Hijo entregado por nosotros para morir en la cruz. Que luego fue glorificado y con su resurrección, dominó a la muerte y con ello a Satanás. Por quien tantas veces fue tentado.